Politica de I A

La Revista Gestão em Análise (ReGeA) reconoce los avances tecnológicos y la Inteligência Artificial; sin embargo, comprende su utilización esencialmente como una herramienta de apoyo técnico y auxiliar. Todas estas posibilidades deben estar condicionadas y en conformidad con las directrices del Committee on Publication Ethics (COPE) y con las recomendaciones nacionales de integridad científica. Se destaca, asimismo, que los investigadores asumen total responsabilidad ética y civil por el material presentado. Las eventuales aplicaciones de recursos tecnológicos en el proceso investigativo deben ser rigurosamente declaradas en el manuscrito, garantizando la transparencia y la integridad científica de la obra.
El Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), órgano del gobierno responsable del incentivo a la investigación en Brasil, creó la Política de Integridad en la Actividad Científica. En la práctica, se trata de un conjunto de directrices destinado a asegurar que las investigaciones se conduzcan de forma ética, honesta y con un elevado estándar de calidad.
--> ¿Cómo queda el uso de la Inteligencia Artificial?
La nueva directriz deja claro que la IA puede ser utilizada únicamente como herramienta de apoyo, y no para realizar la investigación en lugar del autor.
--> Lo que está permitido con el uso de la IA:
  • Mejorar la redacción: corregir la gramática y hacer que el texto sea más claro y fluido.
  • Estructurar ideas: auxiliar en la organización de los temas y en la secuencia del razonamiento.
  • Ofrecer soporte en códigos: colaborar en la creación o revisión de programas de computadora.
  • Traducir contenidos: convertir textos de un idioma a otro.
--> La regla principal
La inteligencia artificial debe actuar como un recurso complementario, pero jamás sustituye al investigador. El análisis crítico, la autoría y la responsabilidad sobre el contenido permanecen, obligatoriamente, bajo la responsabilidad del científico durante todo el proceso de producción académica.
--> El requisito fundamental: transparencia total
Para que el uso de la Inteligencia Artificial sea aceptado, el investigador debe cumplir con tres etapas indispensables:
  • Informar la utilización: es obligatorio declarar, de forma explícita, que hubo uso de una herramienta de IA en el trabajo.
  • Explicar la finalidad: se debe describir claramente cómo se empleó la tecnología en la investigación (por ejemplo: traducción, revisión textual o apoyo en la organización de ideas).
  • Asumir la responsabilidad: el autor debe revisar íntegramente el material, ya que las eventuales fallas generadas por el sistema siguen siendo responsabilidad de quien lo utilizó.
Recuerde:
La tecnología actúa solo como soporte técnico. Quien firma y responde legalmente como único autor del estudio es el investigador humano.
--> ¿QUÉ ESTÁ ESTRICTAMENTE PROHIBIDO?
La principal infracción prevista en este nuevo reglamento es la deshonestidad intelectual. Está totalmente prohibido ocultar la autoría de materiales producidos por sistemas automatizados.
Lo que configura una irregularidad grave:
  • Apropiación de autoría: publicar contenidos elaborados por herramientas automatizadas, atribuyéndose a sí mismo la autoría.
  • Falsificación de documentos académicos: utilizar esta práctica en la redacción de artículos, disertaciones o tesis.
  • Adulteración de rendiciones de cuentas: emplear sistemas automatizados para redactar informes técnicos oficiales sin la debida declaración de uso.
--> La consecuencia directa:
Esta conducta es formalmente clasificada como una violación de la integridad científica. En la práctica, esto significa infringir la ética profesional, lo que puede resultar en la anulación del estudio y en la aplicación de sanciones al responsable.
--> ¿De quién es la responsabilidad legal?
El uso de asistentes tecnológicos no exime al profesional de sus obligaciones. El investigador sigue siendo el único responsable de todo el material presentado.
El científico asume la responsabilidad exclusiva por:
  • Fallas técnicas: responder por equívocos, informaciones incorrectas o contradicciones generadas por el sistema.
  • Prejuicios y distorsiones: identificar y eliminar sesgos o contenidos discriminatorios reproducidos por los algoritmos.
  • Datos falsos: garantizar la veracidad de la información, evitando las llamadas “alucinaciones” o contenidos ficticios producidos por las máquinas.
--> El límite de la herramienta:
Los sistemas de inteligencia artificial no poseen derechos, deberes ni personalidad jurídica. Por esta razón, la IA jamás comparte la autoría de una investigación. El sistema es solo un instrumento; el científico permanece como único autor y responsable.
--> Los riesgos éticos y las consecuencias
El uso descuidado o deshonesto de las nuevas tecnologías puede comprometer seriamente una carrera académica. El incumplimiento de las normas puede generar consecuencias graves.
Principales riesgos del uso inadecuado:
  • Copia indebida: cometer plagio, intencional o no, ya que los sistemas pueden reproducir contenidos de terceros sin el debido crédito.
  • Conducta antiética: configurar una mala práctica profesional al intentar eludir los métodos tradicionales de investigación.
  • Sanciones institucionales: sufrir penalidades severas en el entorno universitario o en centros de investigación.
--> Lo que sucede en caso de sospecha:
La nueva regulación del CNPq establece que cualquier indicio de irregularidad será sometido a una investigación formal. En caso de que se compruebe el fraude, el órgano podrá aplicar penalidades severas, que varían desde la pérdida de la beca de estudios hasta la obligación de devolver los recursos financiados por el gobierno.
Acceda al enlace para obtener más información:
http://memoria2.cnpq.br/web/guest/view/-/journal_content/56_INSTANCE_0oED/10157/23142775?COMPANY_ID=10132